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Explorando el mundo de las resonancias magnéticas

¿Cómo funciona?


La resonancia magnética (RMN) se compone de 4 elementos principales:

el magneto, bobinas de gradiente, transmisor y receptor, además de un sistema computarizado.

No es un mito que más del 80% del cuerpo del hombre está conformado por agua, millones de átomos de hidrógeno son parte importante de nuestro cuerpo. Los átomos de hidrógeno son magnéticos (es decir, son átomos que ejercen fuerza de atracción sobre otros materiales).


Cuando se coloca un cuerpo dentro de un campo magnético, estos átomos se alínean en la dirección del mismo. Por medio de una onda de radio, se rompe con esta alineación interrumpiendo su polaridad. Los sensores detectan entonces, el tiempo que le toma a los átomos regresar a su alineación original. Se puede decir entonces que una resonancia magnética mide el contenido de agua en diferentes tejidos, procesándolo por medio de una computadora que permite recrear una imagen en blanco y negro detallada de la parte interna del cuerpo.


Campo magnético


La polarización (alineación de las partículas) depende de la intensidad del campo. La intensidad de un campo magnético se mide en términos de "tesla". Al aplicarle ondas de radiofrecuencia las partículas excitadas y liberan energía, esa energía se convierte en imagen. Entre más partículas logremos polarizar, tendrémos más información por lo cual tendrémos una mejor imagen.


Las intensidades de los campos magnéticos actuales en el mercado son las siguientes:

  • Campo bajo: menor de 0.5T

  • Campo medio: 0.5T a 1T

  • Campos alto:más de 1T

Un resonador de 1.5T (alto campo) tiene un campo magnético de 30.000 veces más intenso que el campo magnético terrestre.



El corazón del equipo, el magnéto


El objetivo del magneto es producir un campo magnético de alta intesidad, uniforme y estable. En la mayoría de los resonadores magnéticos clínicos, el campo magnético principal es producido por una bobina super-conductora.


Beneficios del uso de la resonancia magnética


  • Minimo riesgo (no usa radiación).

  • Gran valor diagnóstico por su alcance clínico, resolución de contraste, la resolución espacial y su alta relación SNR (la calidad de las imágenes en resonancia magnética).

  • Representación de la anatomía en cualquier plano, se puede obtener en los planos axial, coronal y sagital así como en panos oblicuos.

  • Gran sensibilidad al flujo vascular, se realizan los estudios en un tiempo mucho menor con la misma calidad de imágenes.

  • Reacciones adversas mínimas al usar medios de contraste.

  • Técnica no invasiva.

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